25 mar 2011

Nilto Maciel - Brasil

CALVÁRIO

Eu também já fui menino, Jesus.
E tive irmãos e tive pais e casa.
Andavam pelo chão formigas em
labores, procissões intermináveis.

Voavam gafanhotos e saltavam,
como se o céu limites não tivesse.
As gotas d’água fria em mim caíam
quando eu tocava um galho enverdecido.

Nas madrugadas ventos me levavam
e eu me perdia em nuvens de algodão.
Nos arrebóis do entardecer o sol
agonizava no calvário e
me dessangrava, como se eu finasse.

Eu também já fui menino, Jesus.
Lembro de meus irmãos adormecidos
no vendaval dos sonhos e perdidos
comigo e com você, que já crescera.
(13.09.96)

(In Poesía de Brasil, volumen 1, organizado por Aricy Curvello, Proyeto Cultural Sur, 2000.)



CALVARIO

Yo también ya fui niño, Jesús.
Y tuve hermanos y tuve padres y casa.
Andaban por el suelo hormigas en
labores, procesiones interminables.

Volaban langostas y saltaban,
como si el cielo límites no tuviese.
Las gotas de agua fría en mí caían
cuando yo tocaba un gajo enverdecido.

En las madrugadas vientos me llevaban
y me perdía en nubles de algodón.
En los arreboles del atardecer el sol
agonizaba en el calvario y
me desangraba, como si yo muriese.

Yo también ya fui niño, Jesús.
Recuerdo mis hermanos adormecidos
en el vendaval de los sueños y perdidos
conmigo y contigo, que ya crecieras.


Traducción: Gabriel Solis

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