29 nov. 2009

Arturo Herrera (Argentina)

Fin de las calles



Muere la numeración cansada;
éste es un límite. Desde aquí
el horizonte alarga la soledad de arena.
Por las noches una llama pestañea,
alumbra un trozo de pan compartido.
Todo posible ruido
se fuga en el silencio;
sólo los perros adoran la luna.
El trémulo frío lastima la pobreza
y despreciada es ya la hermosa lluvia,
por su costumbre de meterse en las casas.
Morirse aquí es apagar los ojos
para no ver las penas.
Usan todos iguales palabras para el muerto:
tiene el rostro tan sereno...

¡Llanto de un reciente niño!
Hay otro heredero de las penas.




Fim das ruas




Morre a numeração cansada;
este é um limite. Daqui,
o horizonte prolonga a solidão de areia.
Uma chama pestaneja pelas noites,
ilumina um pedaço de pão compartilhado.
Todo possível ruído
foge em silêncio;
só os cachorros adoram a lua.
O frio trêmulo lastima a pobreza
e já é desprezada a bela chuva
pelo seu costume de invadir as casas
Morrer-se aqui é apagar os olhos
para não ver os sofrimentos.
Todos usam palavras iguais para o morto:
tem um rosto tão sereno.

Choro de uma criança nova!
Há outro herdeiro dos sofrimentos.


Traducción: Ronaldo Cagiano


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