8 nov. 2010

Claudio Sesín - Argentina

Abismal


¡Llueve al fin!
La ciudad se detiene en este otoño
y es el anochecer que se abraza al asfalto,
de la misma manera que me abraza la muerte.
No importa el cuerpo. No importan
las presencias que gimen el olvido.
Noche cerrada ya.
El tiempo está volando, lo agitan vientos fríos.
Suave pero salvaje, llueve
en un momento virgen dolido de presente.
¡A quemar esas ropas, el sol está vencido!
El fuego seca lágrimas que al mar no le interesan
y la angustia promete ser para el día que llega.
Es un pequeño espejo contra el hueco del cielo,
esta noche de otoño, en que llueve
y se desnuda,
este amor tan antiguo.

(De: El Círculo de Fuego - 1997)



ABISMAL

Chove enfim!
A cidade detém-se neste outono
e é o anoitecer que se abraça ao asfalto,
do mesmo modo que me abraça a morte.
O corpo não importa. Não importam
as presenças gemendo o esquecimento.
Noite fechada já.
O tempo está voando, ventos frios o agitam,
suave, mas selvagemente, chove
em um momento virgem, doído de presente.
A queimar essas roupas, o sol está vencido!
O fogo seca lágrimas que ao mar não interessam
e a angústia se promete para o dia que chega.
É um pequeno espelho contra o oco do céu,
esta noite de outono, em que chove
e se desnuda
este amor tão antigo.

Traducción : Anderson Braga Horta

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