15 mar. 2010

José Sarney (Brasil)

O laberinto


Fruto da fortuna que é a vida
aquí estamos.
Aos cabelos revoltos e à paixão, digo sim,
ao podre andrajo de nossos desencontros, digo não.
A janela aberta e o sol entra.
É luz e vida, e
me perguntas se devo sair?
-Agora não, preciso que o dia se apague, a noite chegue,
e teu cheiro saia pela janela.
A madrugada volta e volta a noite
tudo volta, sem chegar.
Sei apenas que estou parado
no silêncio de mim, no fosco-escuro
desta árvore frondosa e inútil
espraiando sombra para nada.



El laberinto


Fruto de ese azar que es la vida
aquí estamos.
A los cabellos revueltos y a la pasión, digo si,
a los podridos andrajos de nuestros desencuentros, digo no.
La ventana se abre y el sol entra.
Es luz y vida, y
me preguntas si debo salir?
-Ahora no, preciso que el día se apague, la noche llegue,
y tu aroma salga por la ventana.
La madrugada vuelve y vuelve la noche
todo vuelve, sin llegar.
Sé apenas que estoy parado
en el silencio de mí, en la sombra opaca
de este árbol frondoso e inútil
esparciendo sombra para nada.


Traducción: Alberto Acosta

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1 comentario:

  1. El poema es muy bello, y la traducción trasmite todo el lirismo del original. Felicitaciones

    Mariano Shifman

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