SOLEARIYAS
Llorando, llorando,
nochecita oscura, por aquel camino
la andaba buscando.
Conmigo no vengas...
Que la suerte mía por malitos pasos,
gitana me lleva.
¡Mare del Rosario,
cómo yo guardaba el pelito suyo
en un relicario!
¡Qué le voy a hacer...!
Yo te he querío porque te he querío
y te he olvidao porque te olvidé.
Toíto se acaba:
la salú, la alegría, el dinero
y la buena cara.
Yo no sé olvidar...
Yo no sé más que quererte hoy mucho
y mañana más.
Esta agüita fresca...
¡Cómo la tengo en los propios labios
y no puó beberla!
Perdona por Dios...
que otra gitana se llevó las llaves
de mi corazón.
¡Qué gustiyo grande
que las cositas qu tú y yo sabemos
no las sepa nadie!
Eres como el sol:
cuando tú vienes se hace de día
en mi corazón.
No temo a la muerte,
serrana del alma, por perder la vía,
sino por perderte.
Siéntate a mi vera...,
dame la mano, hermanita mía,
cuéntame tus penas.
Tiene mi chiquilla
los ojitos negros más negros y grandes
que he visto en mi vida.
Que no quieres verme...
De día y de noche, dormía y despierta,
me tienes presente.
22 mar 2012
Manuel Machado (España)
RETRATO
Esta es mi cara y ésta es mi alma: leed.
Unos ojos de hastío y una boca de sed...
Lo demás, nada... Vida... Cosas... Lo que se sabe...
Calaveradas, amoríos... Nada grave,
Un poco de locura, un algo de poesía,
una gota del vino de la melancolía...
¿Vicios? Todos. Ninguno... Jugador, no lo he sido;
ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... -sin ser un tenorio, ¡eso no!-,
tengo una que me quiere y otra a quien quiero yo.
Me acuso de no amar sino muy vagamente
una porción de cosas que encantan a la gente...
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,
más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero,
a olor helénico y puro, lo "chic" y lo torero.
Un destello de sol y una risa oportuna
amo más que las languideces de la luna
Medio gitano y medio parisién -dice el vulgo-,
Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
Y antes que un tal poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.
Es tarde... Voy de prisa por la vida. Y mi risa
es alegre, aunque no niego que llevo prisa.
Esta es mi cara y ésta es mi alma: leed.
Unos ojos de hastío y una boca de sed...
Lo demás, nada... Vida... Cosas... Lo que se sabe...
Calaveradas, amoríos... Nada grave,
Un poco de locura, un algo de poesía,
una gota del vino de la melancolía...
¿Vicios? Todos. Ninguno... Jugador, no lo he sido;
ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... -sin ser un tenorio, ¡eso no!-,
tengo una que me quiere y otra a quien quiero yo.
Me acuso de no amar sino muy vagamente
una porción de cosas que encantan a la gente...
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,
más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero,
a olor helénico y puro, lo "chic" y lo torero.
Un destello de sol y una risa oportuna
amo más que las languideces de la luna
Medio gitano y medio parisién -dice el vulgo-,
Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
Y antes que un tal poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.
Es tarde... Voy de prisa por la vida. Y mi risa
es alegre, aunque no niego que llevo prisa.
Manuel Machado (España)
CASTILLA
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo.
Nadie responde... Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules, y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
"Buen Cid, pasad. El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
¡En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada!"
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: "¡En marcha!"
El ciego sol, la sed y la fatiga...
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo.
Nadie responde... Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules, y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
"Buen Cid, pasad. El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
¡En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada!"
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: "¡En marcha!"
El ciego sol, la sed y la fatiga...
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.
3 dic 2011
RONALDO CAGIANO de "O SOL NAS FERIDAS"
ESCAMAS
Havia um amanhecer depois daquele outono.
A vida, em suas estranhas latitudes,
território lisérgico onde dormiam meus fantasmas,
já não é mais o canteiro onde cultivei desilusões
hoje, planeta onde não me escondo,
catapulta-me sobre os abismos.
Quebrei o silêncio dos invernos
com o veto ao deserto absoluto
em que a existência havia se corrompido.
Onde tudo parecia inóspito, inferno,
como um atol de sarças venenosas
agora é sonho que se cristaliza,
habitante provisório
de um mundo sem escamas.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
RONALDO CAGIANO de "O SOL NAS FERIDAS"
O RITMO DAS COISAS
A poesia traz as coisas para si
e de si as reinventa para a vida.
Joaquim Branco
O tempo
com sua máquina de esquadrinhar
esfarela o museu de ossos
escondido sob a pele fatigada.
O tempo
e seu evangelho de dissoluções
escultor insone
burilando o caminho rumo às Parcas.
O tempo
com sua vigília
sobre os escombros
em que nos transformamos a cada dia.
O tempo
arsenal de punhais
com a lógica taliônica
de uma rude cronologia.
O tempo
(belvedere ou abismo?)
no qual me lanço
para ser absorvido pelo insondável
na peregrinação movediça no vazio.
O tempo
animal invisível
que nos rouba todas as idades
e nos devora
com seu ritual insensato
dentes afiados
como uma nuvem de gafanhotos
devorando nossas córneas.
O tempo
relógio insaciável
anoitecendo os meus olhos.
O tempo
a moenda das horas
impondo o ritmo das coisas.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
A poesia traz as coisas para si
e de si as reinventa para a vida.
Joaquim Branco
O tempo
com sua máquina de esquadrinhar
esfarela o museu de ossos
escondido sob a pele fatigada.
O tempo
e seu evangelho de dissoluções
escultor insone
burilando o caminho rumo às Parcas.
O tempo
com sua vigília
sobre os escombros
em que nos transformamos a cada dia.
O tempo
arsenal de punhais
com a lógica taliônica
de uma rude cronologia.
O tempo
(belvedere ou abismo?)
no qual me lanço
para ser absorvido pelo insondável
na peregrinação movediça no vazio.
O tempo
animal invisível
que nos rouba todas as idades
e nos devora
com seu ritual insensato
dentes afiados
como uma nuvem de gafanhotos
devorando nossas córneas.
O tempo
relógio insaciável
anoitecendo os meus olhos.
O tempo
a moenda das horas
impondo o ritmo das coisas.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
RONALDO CAGIANO de "O SOL NAS FERIDAS"
MARCHA INSONE
... existir é sangrar.
Hildeberto Barbosa Filho
...e havia uma madrugada a vencer
feito Sísifo no aclive interminável:
viver era a pedra renovada
sob os ombros que suportavam
o rigor das punições.
Contra a escuridão
desenhei atalhos de fuga,
quando se insinuava o boicote
ou a avidez da tocaia.
O caminho longo sob os litígios
de um rio imundo
já não é como a pirâmide que desafia
nem a esfinge que devora:
seu coração decifrou para mim
os códigos da batalha
no teatro insone
entre sóis hibernados
e a vida que passava sonâmbula
acordou-me antes da sinfonia dos galos.
Penetrei o vazio,
lago inerte estancando a felicidade,
para reencontrar-me nos mistérios
de um peito
aberto como asas de anjo
ou nas excreções de alguma tristeza
com seus lábios de fogo.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
... existir é sangrar.
Hildeberto Barbosa Filho
...e havia uma madrugada a vencer
feito Sísifo no aclive interminável:
viver era a pedra renovada
sob os ombros que suportavam
o rigor das punições.
Contra a escuridão
desenhei atalhos de fuga,
quando se insinuava o boicote
ou a avidez da tocaia.
O caminho longo sob os litígios
de um rio imundo
já não é como a pirâmide que desafia
nem a esfinge que devora:
seu coração decifrou para mim
os códigos da batalha
no teatro insone
entre sóis hibernados
e a vida que passava sonâmbula
acordou-me antes da sinfonia dos galos.
Penetrei o vazio,
lago inerte estancando a felicidade,
para reencontrar-me nos mistérios
de um peito
aberto como asas de anjo
ou nas excreções de alguma tristeza
com seus lábios de fogo.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
RONALDO CAGIANO de "O SOL NAS FERIDAS"
SAAVEDRA, 2111
Na praça invadida pelas brumas de junho
os pássaros buscam na ínfima luz do sol
notícias de um mundo distante.
Enquanto homens solitários
e jovens conduzindo cachorros
emolduram as ruas com um balé de patas
aguardo o poeta
que trará o canto agudo
e na lâmina do verso
explicará a vida.
Em direção a Rafael Calzada
percorri a solidão ferroviária
num trem que penetrava os subúrbios
como um cometa povoado de rostos.
No caminho, meus olhos visitavam
casas geminadas e quintais lindeiros
e nascia uma história fértil
de pomares viçosos
galpões desérticos
e esqueletos de fábricas.
Numa retaguarda de acenos
a estación Constitución
haveria de ensinar outras
lições de partida,
mas quando desci em Adrogué
o amigo me esperava como a uma notícia
e meus braços saudaram a cidade
como a estátua do Redentor à Baía de Guanabara.
No jardim de Nídia Santa Cruz
(ventre semeado de futuros)
a terra anunciava um roseiral
tão belo quanto os girassóis de Van Gogh.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
Na praça invadida pelas brumas de junho
os pássaros buscam na ínfima luz do sol
notícias de um mundo distante.
Enquanto homens solitários
e jovens conduzindo cachorros
emolduram as ruas com um balé de patas
aguardo o poeta
que trará o canto agudo
e na lâmina do verso
explicará a vida.
Em direção a Rafael Calzada
percorri a solidão ferroviária
num trem que penetrava os subúrbios
como um cometa povoado de rostos.
No caminho, meus olhos visitavam
casas geminadas e quintais lindeiros
e nascia uma história fértil
de pomares viçosos
galpões desérticos
e esqueletos de fábricas.
Numa retaguarda de acenos
a estación Constitución
haveria de ensinar outras
lições de partida,
mas quando desci em Adrogué
o amigo me esperava como a uma notícia
e meus braços saudaram a cidade
como a estátua do Redentor à Baía de Guanabara.
No jardim de Nídia Santa Cruz
(ventre semeado de futuros)
a terra anunciava um roseiral
tão belo quanto os girassóis de Van Gogh.
De: “O SOL NAS FERIDAS”, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
Poemas de RONALDO CAGIANO en Español
DE LAS COSAS Y SU RITMO
Cuanto de nós,
é o que não somos?
Ésio Macedo Ribeiro
El sol encendido en mis ojos
hiere la extranjera gestación de los vacíos.
Hay demasiado tiempo en los relojes de la ciudad:
eternidad con sus termitas de acero
atravesando nuestros entrañas
para el triunfo de lo imponderable.
Estamos purgando la existencia
con esas agujas insolentes
condenándonos a un destino de fatigas
o a ningún registro en los obituarios.
Piedra dentro del tiempo,
la muerte, como el molino,
impone el ritmo de las cosas:
pacientemente nos enharina,
granos de nada
en un campo de bacterias.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
Cuanto de nós,
é o que não somos?
Ésio Macedo Ribeiro
El sol encendido en mis ojos
hiere la extranjera gestación de los vacíos.
Hay demasiado tiempo en los relojes de la ciudad:
eternidad con sus termitas de acero
atravesando nuestros entrañas
para el triunfo de lo imponderable.
Estamos purgando la existencia
con esas agujas insolentes
condenándonos a un destino de fatigas
o a ningún registro en los obituarios.
Piedra dentro del tiempo,
la muerte, como el molino,
impone el ritmo de las cosas:
pacientemente nos enharina,
granos de nada
en un campo de bacterias.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
Poemas de RONALDO CAGIANO en Español
MARCHA INSOMNE
…existir é sangrar.
Hildeberto Barbosa Filho
… y había una madrugada a vencer
hecho Sísifo en la ascensión interminable:
vivir era una piedra renovada
bajo los hombros que soportaban
el rigor de las puniciones.
Contra la oscuridad
diseñé atajos de fuga,
cuando se insinuaba el boicot
o la avidez de la emboscada.
El camino largo bajo los litigios
de un río inmundo
ya no es como la pirámide que desafía
ni la esfinge que devora:
su corazón descifró para mí
los códigos de la batalla
en el teatro insomne
entre soles hibernados
y la vida que pasaba sonámbula
me despertó antes de la sinfonía de los gallos.
Penetré el vacío,
lago inerte estancando la felicidad,
para reencontrarme en los misterios
de un pecho
abierto como las alas de un ángel
o en las excreciones de alguna tristeza
con sus labios de fuego.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
…existir é sangrar.
Hildeberto Barbosa Filho
… y había una madrugada a vencer
hecho Sísifo en la ascensión interminable:
vivir era una piedra renovada
bajo los hombros que soportaban
el rigor de las puniciones.
Contra la oscuridad
diseñé atajos de fuga,
cuando se insinuaba el boicot
o la avidez de la emboscada.
El camino largo bajo los litigios
de un río inmundo
ya no es como la pirámide que desafía
ni la esfinge que devora:
su corazón descifró para mí
los códigos de la batalla
en el teatro insomne
entre soles hibernados
y la vida que pasaba sonámbula
me despertó antes de la sinfonía de los gallos.
Penetré el vacío,
lago inerte estancando la felicidad,
para reencontrarme en los misterios
de un pecho
abierto como las alas de un ángel
o en las excreciones de alguna tristeza
con sus labios de fuego.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
Poemas de RONALDO CAGIANO en Español
SAAVEDRA, 2111
En la plaza invadida por la bruma de junio
los pájaros buscan en la ínfima luz del sol
noticias de un mundo distante.
Mientras tanto, hombres solitarios
y jóvenes paseando perros
enmarcan las calles con un ballet de patas
aguardando al poeta
que traerá el canto agudo
y en la lámina del verso
explicará la vida.
En dirección a Rafael Calzada
recorrí la soledad ferroviaria
en un tren que penetraba los suburbios
como un cometa poblado de rostros.
En el camino, mis ojos visitaban
casas simétricas y quintas linderas
y nacía una historia fértil
de campos exuberantes
galpones desérticos
y esqueletos de fábricas.
En una retaguardia de gestos
la Estación Constitución
habría de enseñar otras
lecciones de partida,
mas cuando descendí en Adrogué,
el amigo me esperaba como a una noticia
y mis brazos saludaron la ciudad
como la estatua del Redentor a la Bahía de Guanabara
En el jardín de Nidia Santa Cruz
(vientre sembrado de futuros)
la tierra anunciaba un rosal
tan bello como los girasoles de Van Gogh.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
En la plaza invadida por la bruma de junio
los pájaros buscan en la ínfima luz del sol
noticias de un mundo distante.
Mientras tanto, hombres solitarios
y jóvenes paseando perros
enmarcan las calles con un ballet de patas
aguardando al poeta
que traerá el canto agudo
y en la lámina del verso
explicará la vida.
En dirección a Rafael Calzada
recorrí la soledad ferroviaria
en un tren que penetraba los suburbios
como un cometa poblado de rostros.
En el camino, mis ojos visitaban
casas simétricas y quintas linderas
y nacía una historia fértil
de campos exuberantes
galpones desérticos
y esqueletos de fábricas.
En una retaguardia de gestos
la Estación Constitución
habría de enseñar otras
lecciones de partida,
mas cuando descendí en Adrogué,
el amigo me esperaba como a una noticia
y mis brazos saludaron la ciudad
como la estatua del Redentor a la Bahía de Guanabara
En el jardín de Nidia Santa Cruz
(vientre sembrado de futuros)
la tierra anunciaba un rosal
tan bello como los girasoles de Van Gogh.
Ronaldo Cagiano (traducción de Mariano Shifman)
Del libro O SOL NAS FERIDAS, Dobra Literatura, São Paulo, 2011.
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